Archivos Mensuales: septiembre 2012

Sanfermines, Youtube y la Tremolina

En los sanfermines de este año fui a ver una corrida de toros. Llevaba una cámara Sony DCR 58, que es la típica de un turista, y no es muy grande. Empecé a grabar la corrida, y como nadie me lo impidió, y a pesar de no llevar el trípode, decidí grabar toda la corrida con la intención de ponerla en la televisión local TeleCadreita.

No estaba muy seguro de subirlo a YouTube, pues pensé que la Casa de Misericordia, dueña de la plaza de toros, me prohibiría hacerlo. Sin embargo, pensé, si la ley no me permite subir una corrida que yo mismo he grabado (es algo que desconozco) y la casa de Misericordia retira el vídeo o monetiza mi vídeo, pues no me quejaré.

¿Considera la SGAE que tiene los derechos exclusivos de la tremolina que se monta en la plaza de toros de Pamplona?

Y tal como sospechaba, ha habido una reclamación de copyright. Pero la reclamación no viene de la empresa dueña del espectáculo, sino de varias sociedades de gestión, entre las que está la SGAE, pues me reclama: “One or more music publishing rights collecting societies”. El título de la composición musical que administran es Tremolina. He tenido curiosidad por saber qué canción es ésta y he buscado en el mismo YouTube, pero no la he encontrado. He hecho una búsqueda general en Google y en el primer enlace me ha aparecido la definición de Tremolina: Bulla, confusión de voces y personas que gritan y enredan. Y entonces me he quedado con la boca abierta. Acabo de aprender una nueva palabra y entender perfectamente su significado. El follón y la bulla que se monta durante la corrida de toros en los sanfermines es una tremolina. Y a lo que parece alguien lo ha grabado, lo ha registrado en la SGAE, la cual lo ha metido en la base de datos del ContentID, y ya ha empezado a monetizar mi vídeo de la corrida de sanfermines.

¿No hay controles para impedir estos abusos? ¿No debería haber alguien que decida que la tremolina que se forma cuando se juntan miles de personas no puede tener copyright?

He reclamado diciendo que en mi vídeo no hay ninguna composición musical llamada Tremolina. Que Tremolina significa Bulla y confusión de voces; y que si alguien ha registrado como propio el ruido que hace un montón de gente eso es un abuso de las leyes del copyright ya que eso lo puede hacer cualquiera sin esfuerzo.

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Le digo a YouTube que nadie tiene derecho a registrar la tremolina como algo propio

 

 

Después de darle al botón de enviar me ha salido un mensaje diciendo: ¿estás seguro? ¡¡Qué miedo me ha entrado!! Me dicen que pueden cerrar mi cuenta. Siguen con la táctica de meter miedo. Claro que me molestaría que me cerrasen la cuenta, pues el vídeo de la corrida es el número 200. Y en todos los vídeos pongo una pequeña descripción en el cuadro que hay para ello, con lo cual perdería el montón de horas de trabajo que he metido en los últimos 15 meses. Pero lo de la Tremolina me ha llegado al alma. Son abusones y me están llamando tonto. Y esto para mí es como si a Marty McFly le llamasen gallina.

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Comentario en post de Enrique Dans sobre los abusos del copyright en YouTube

Una prueba más del abuso de YouTube, las discográficas y las sociedades de gestión como la SGAE es lo que nos hacen a los partners. Para incentivar que subamos vídeos y que no reclamemos por los anuncios que ponen sobre nuestros vídeos nos prometen unos céntimos por cada click sobre el anuncio. El abuso manifiesto y descarado es que yo, como partner tengo que demostrar que tengo los derechos sobre todo el audio y todas las imágenes para poder monetizar el vídeo (cobrar unos céntimos). Por ejemplo, cuando YO grabo el concierto del grupo MALA VELA, que son del pueblo y tienen canciones propias, y YO edito el vídeo, y por tanto poseo el derecho de las imágenes, no me dejan monetizar el vídeo hasta que les presente una autorización por escrito de los miembros del grupo (estoy esperando a que me lo entreguen firmado), especificando que me autorizan a usar el audio de sus canciones. El vídeo queda sin anuncios. Sin embargo, a las discográficas y SGAEs se les concede el derecho a monetizar mi vídeo con sólo tener los derechos de una parte del vídeo. No importa si la canción suena de fondo en la plaza del pueblo y no lo he grabado intencionadamente. Porque yo, desde luego, no les he firmado ninguna autorización para usar mis imágenes.

Parece que van de perdonavidas. Es como si su propuesta fuese, nos robamos las ganancias que tu trabajo genera, y a cambio permitimos que tu vídeo esté disponible. Eso sí, sólo en los países que a nosotros nos dé la gana.

Yo propongo en este post de mi blog: YouTube y sus condiciones abusivas que la mitad de los céntimos vayan a los que reclaman los derechos de las canciones y la otra mitad vaya a los que tenemos los derechos de las imágenes del vídeo. ¿Me dirán que esta propuesta es abusiva? ¿O va a resultar que sólo las grandes multinacionales, que son las que tienen la mayoría de los derechos de autor, pueden ganar dinero? Al fin y al cabo, llevan décadas llevándose toda la pasta y dejando un mísero 10% a los autores.

Este es un comentario al artículo de Enrique Dans Los infinitos abusos del copyright (y la escasa voluntad para ponerles coto).

YouTube y sus condiciones abusivas

Debido al trabajo que he estado realizando los últimos 13 meses como director de la televisión local de Cadreita: TeleCadreita; estoy haciendo muchos vídeos y subiendo casi todos ellos a YouTube. Por eso la cuenta TeleCadreita ha pasado de tener 5 vídeos a tener 195 vídeos. Me gusta editar los vídeos, en lo posible, por lo cual me he buscado una tarea a tiempo completo (aunque la mayor parte de las horas las meto voluntariamente). Al subir tantos vídeos me convertí en partner de YouTube, y apunté el canal TeleCadreita al programa de anuncios, de tal manera que te dan algunos céntimos cuando el usuario hace click en un anuncio que acompaña a tu vídeo. Me pareció fantástico, porque pensé que así recibiría algún dinero por el enorme esfuerzo que estaba haciendo al editar los vídeos y subirlos a YouTube. La sorpresa comenzó cuando empezaron a llegar notificaciones de copyright. Esto básicamente quiere decir que alguien reclama tener los derechos de una parte de tu vídeo. Y sólo por eso YouTube decide que mi canal, TeleCadreita, no va a recibir los céntimos de los anuncios, sino que esos céntimos van a ir a quién ha reclamado. ¿Y esas compañías discográficas y sociedades de gestión de autores piden justicia? ¿Qué hay de justo en la forma de actuar de YouTube? Aquí hay un doble rasero. A mi canal se le exige que tenga los derechos de todo lo que suba: audio, imágenes, etc, para cobrar los céntimos de los anuncios. Sin embargo, al que reclama el copyright de una canción que he puesto en mi vídeo le concede esos céntimos. Y una cosa es evidente. La empresa o sociedad de gestión que hace la reclamación del copyright no tiene todos los derechos del vídeo. Y esto lo tengo claro porque todas las imágenes de los vídeos que subo están grabados por mí o alguno de mis colaboradores. Y por tanto, TeleCadreita tiene el copyright de la imagen de esos vídeos. Por eso, en justicia, a esa empresa que hace la reclamación también deberían exigirle todos los derechos del vídeo para cobrar los céntimos.

De aquí se deduce que hay empresas que se están lucrando con mi trabajo. Pues paso unas 70 horas a la semana grabando vídeos, editándolos y subiéndolos a YouTube. (También los pongo en rotación en el ordenador a través del que se emite para la televisión local de Cadreita). Yo no soy abogado como  David Bravo, y no sé si me están hurtando al lucrarse con mi trabajo. Aunque mi sensación es que me están hurtando, porque ellos se llevan todos los céntimos y a mi canal TeleCadreita no le dan nada. Enrique Dans trató el tema de YouTube recientemente al hablar del vídeo de la NASA que YouTube retiró sin indagar quién tenía los derechos y recalcó el doble rasero de YouTube. Por eso sospecho que incluso alguna empresa hace reclamaciones falsas para llevarse los céntimos (Es mi opinión y no tengo evidencias).

Las citadas empresas dirán: ¡pues no pongas nuestra música! ¡¡¡Y eso es lo que intento muchas veces!!! Por eso suelo poner música creative commons, que incluso me permite ganar dinero, tal como serían los céntimos que da YouTube por los anuncios. Pero, como ya he dicho, TeleCadreita es un canal de televisión local y graba los acontecimientos más relevantes del pueblo, la aurora cantando en la Iglesia, la banda municipal de música, las fiestas del pueblo con la charanga tocando por las calles y en la plaza con las vacas. Por eso fue muy frustrante cuando al vídeo de la procesión de San Isidro le puse música creative commons libre comercialmente, e hice la atribución en la caja de descripción del vídeo, tal como requiere la licencia y me encontré con la sorpresa de que había una reclamación de copyright de una o varias sociedades de gestión de derechos por la canción “The sound of silence”, autor: Old friends: live on stage. Hasta hoy no me había dado cuenta de que este es el padre nuestro que se canta durante la misa. El mismo tipo de reclamaciones surgen cuando grabo a la banda municipal de música.

Ya está bien de que entreguen la parte del dinero que me corresponde a esas empresas abusonas, y encima vayan de perdona-vidas diciendo que esa reclamación de copyright no afecta al estado de mi cuenta. Porque sí, cuando te cruzas con una discográfica más abusona todavía quitan todo el audio de tu vídeo reclamado y te prohíben subir vídeos de más de 15 minutos. A mí me pasó y lo solucioné quitando el vídeo, reeditando el vídeo sin la canción reclamada y volviéndolo a subir.

¿Qué debería hacer YouTube? Lo que dicta el sentido común. Dividir los céntimos de la publicidad entre los que tienen los derechos de autor. La mitad para mi canal TeleCadreita, porque nosotros tenemos el copyright de todas las imágenes que grabamos y la otra mitad para los que reclamen alguna parte del audio.