Archivos Mensuales: junio 2014

La creatividad de los muertos

Con cara de asombro me han mirado dos amigas cuando he dicho el título de este artículo en voz alta. Y a continuación han dicho: qué cosa tan rara estás diciendo. ¿Te has vuelto loco o qué? Desde luego, muy cuerdo no se puede estar si asignamos creatividad a los muertos. Pero esto es lo que, ni más ni menos, se está haciendo con la ley de derechos de autor.

El objetivo y la pretensión de los derechos de autor es compensar a los autores por su creatividad con el propósito de que sigan creando obras para la humanidad. Y con esta misma finalidad se conceden las patentes. Se otorga un tiempo al inventor para que ofrezca su invento de manera exclusiva y gracias a este monopolio pueda obtener una rentabilidad que le empuje a seguir investigando para el bien de la humanidad. Así, pues, son cosas parecidas. Entonces, ¿porque los plazos de concesión del monopolio son tan dispares? En este artículo indican que la patente generalmente dificulta la investigación en áreas semejantes de la ciencia y que por ello hay que limitar el tiempo de disfrute del monopolio.

Me parece correcto. A mí, de todas formas, lo que me produce urticaria es el extraordinariamente largo tiempo de monopolio que es concedido al derecho de autor. Nada menos que 50 o 70 años después de la muerte del autor. Porque no se nos debe olvidar que nosotros, como sociedad, concedemos ese monopolio a los creadores porque queremos que sigan creando obras intelectuales o sigan haciendo inventos con los que beneficiarnos.

Por ello, como nadie en su sano juicio cree en la creatividad de los muertos, debería acortarse el tiempo de disfrute del monopolio del derecho de autor. Veinte años desde la publicación de la obra o el registro de la patente parece razonable para que el autor o el inventor se lucren. Y sobre todo, para que sigan vivos y ofreciéndonos sus obras e inventos. Sus herederos, si son creativos generarán sus propias obras e inventos, y si no lo son, ¿por qué vamos a mantener parásitos? Porque de todas formas, que no se nos olvide que los herederos no siempre son los familiares. En infinidad de ocasiones son empresas que han comprado los derechos de autor y su único objetivo es exprimir a los ciudadanos. Y para ello no dudan en incitar a los gobiernos a prolongar el periodo de disfrute de los derechos de autor.

Así que, por la creatividad de los vivos, espero que reduzcan el plazo a 20 años. Porque ello permitirá muchas obras derivadas y en definitiva ganará la humanidad.