Archivos Mensuales: abril 2016

Si tan bueno es el TTIP para los ciudadanos, por qué no nos lo cuentan

Parece el argumento de una mala película, pero desafortunadamente es real. Nuestros gobernantes en Europa están desarrollando un tratado de libre comercio con Estados Unidos (TTIP) que es alto secreto y no pueden informar a la ciudadanía. Ni siquiera los representantes que tenemos en el parlamento, y a los que hemos votado, pueden ver esos documentos con detenimiento para analizarlos y verificar si son tan buenos como nos quieren hacer creer. Como si fuese la Edad Media, sólo pueden entrar con lápiz y papel y un vigilante para que nadie ose entrar con un artilugio del siglo XXI con el que pueda hacer copias de extranjis. Y por si algún diputado tuviera memoria fotográfica les obligan a firmar un acuerdo de confidencialidad de 14 páginas (más de las que pueden copiar en hora y media) que les impide revelar nada de lo que allí lean. Ya sólo les hubiera faltado, como si fuese la novela “El nombre de la rosa”, haber instalado en los documentos un dispositivo que se activase al ser fotografiado o escaneado y así matar al que consiguiese acceder a los documentos por medios alternativos.

Todo ello nos hace pensar que si realmente el TTIP fuese bueno para la ciudadanía nuestros gobernantes serían transparentes y nos permitirían conocer su contenido e incluso aportar ideas para mejorarlo. Por eso, tanto secretismo nos hace sospechar que los beneficiarios de dicho tratado serán las multinacionales en detrimento de los ciudadanos. Y la prueba es que pretenden que cuando una multinacional encuentre una ley que no le gusta, en lugar de adaptarse y cumplirla (como hacemos todos los ciudadanos), podrán exponer su queja ante un tribunal independiente con el objetivo de incumplir la ley que no les guste.

SSV

Que no nos engañen. El objetivo del TTIP es igualar a los ciudadanos de ambos continentes escogiendo las leyes que dan más libertad a las multinacionales y más coartan a los ciudadanos. Esto es lo que ocurre cuando los políticos, vendidos a las multinacionales, comienzan a legislar sin tapujos en favor de los ricos y a costa de los humildes ciudadanos. Tanto es así que pretenden mantener en secreto el TTIP hasta cinco años después de su entrada en vigor. Entiendo que quieren prolongar el secreto para añadir leyes conforme los ciudadanos nos vayamos defendiendo de sus ataques a nuestros derechos.

Y no te quepa duda que así como nuestros representantes no pueden conocer el TTIP en profundidad, los lobbies de las multinacionales lo conocen al detalle y son los que dictan la letra de este nefasto tratado.

Y si piensas que las multinacionales son un dechado de virtudes recuerda los casos de Volkswagen y ahora Mitsubishi. Cómo manipulan los productos que venden para engañar el consumidor. Fácil es imaginar que si el TTIP estuviera en marcha se negarían a cumplir la legislación y buscarían ese tribunal de arbitraje que les permitiese saltarse la ley.

No sé si alguna editorial publicará mi novela “Adiós a los monopolios”, pero cada vez está más claro que tenemos que acabar con esos políticos que nos están vendiendo a las multinacionales con descaro. De nosotros depende seguir siendo ciudadanos o convertirnos en clientes sin voz ni voto.

 

El exministro Soria, Falciani y los plátanos de Jersey

Los papeles de Panamá que están siendo publicados en España por La Sexta y El Confidencial están poniendo en la picota los paraísos fiscales. Ya tengo asumido que no van a ser prohibidos porque los capitalistas del 1% de la población son los auténticos legisladores en la sombra. Entre los presuntos delincuentes de guante blanco está el exministro Soria. Por eso, después de leer en la prensa que el exministro José Manuel Soria fue administrador de una sociedad en el paraíso fiscal de Jersey he recordado este fragmento de mi novela “Adiós a los monopolios” en la que los personajes hablan de la explicación que ofrece Falciani para explicar cómo las empresas multinacionales utilizaban este paraíso fiscal de Jersey para evadir impuestos. En el ejemplo habla de plátanos de Panamá, pero ahora vemos que también se ha hecho con plátanos de Canarias, que es lo que vendía la empresa del exministro Soria.

Jersey en Adiós a los monopolios

A ver si tengo suerte y a una editorial le interesa la publicación de mi novela. De momento sigo esperando una respuesta.