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Segunda vuelta para elegir presidente

En este momento España cuenta con varios partidos políticos en el parlamento y están teniendo grandes dificultades para llegar a un entendimiento para nombrar un nuevo presidente. La dificultad viene motivada porque los partidos separatistas han echado un órdago y pretenden separarse de España. Como consecuencia, ningún partido se atreve a pedir los votos de estos diputados separatistas, que como hasta ahora permitirían formar una mayoría absoluta, pues sus exigencias son inasumibles para los partidos que respetan la constitución española.

Para encontrar una solución que sólo beneficia a ellos, aparentemente Rajoy y compañía nos van a hacer ir a votar el día de Navidad. La elección del día no es caprichosa. El PP confía en que esta vez la mayor parte de la izquierda se quede en casa comiendo los turrones, y sabedores de que sus acólitos no les fallarán, esperan así conseguir la mayoría absoluta, pues para medrar en la corrupción no hay nada mejor que tener el control total sobre la legislación.

votacion

Pero también puede ocurrir que acudan el suficiente número de votantes de izquierda como para volver a repetir el resultado de las dos elecciones anteriores. Y si no se cambian las cosas podemos estar repitiendo elecciones indefinidamente.

Por eso yo propongo que antes de que acabe esta legislatura se haga un cambio legislativo. Si en las elecciones no hay un candidato que obtenga mayoría absoluta se realiza una segunda vuelta quince días después con los dos candidatos que hayan obtenido más votos. Y el candidato de los dos que obtenga más votos será el nuevo presidente. De esta manera en menos de un mes nos garantizamos tener presidente.

Las implicaciones de este cambio son mucho mayores que el simple de hecho de evitar legislaturas fallidas como está ocurriendo ahora que hay más partidos políticos en el parlamento. La principal consecuencia es que se evita el enorme poder que los partidos nacionalistas tradicionalmente han tenido en el parlamento español. De hecho, si hubiéramos tenido este sistema desde el comienzo de la democracia, los separatistas no hubieran tenido la oportunidad de manipular la educación de manera tan vergonzosa y no se hubiera llegado a esta disparatada situación. Todavía recuerdo con asombro cuando un joven catalán me contó que querían la independencia porque España los había conquistado en 1.714. Él no sabía nada de que a través de un matrimonio el condado de Barcelona se había unido al de Aragón varios siglos antes, y que por tanto desde 1.150 forman parte de uno de los reinos fundadores de España. Y además, quizás, sin ese poder de los separatistas la corrupción rampante de los Pujol y compañía en Cataluña se hubiera atajado hace décadas.

Espero que los diputados hagan este cambio legislativo, porque entonces yo sí tengo claro a quién votaría en la segunda vuelta.

Dime a quién pides perdón y te diré con quién quieres pactar

Dime a quién pides perdón y te diré con quién quieres pactar. Ya lo ha demostrado Pedro Sánchez. Intentó que Pablo Iglesias pidiese perdón a Albert Rivera, pero Iglesias no accedió. En la corta legislatura que ha terminado vimos cómo PSOE y Ciudadanos formaron una alianza indisoluble, con lo cual esa petición de perdón que estaba haciendo Pedro Sánchez ya nos indicaba por dónde iban a ir las alianzas.

Rayoy y Sánchez

Con el cierre formal de esta corta legislatura algunos políticos han comenzado a pedir perdón. Pedro Sánchez pide perdón a Rajoy por llamarlo indecente y Pablo Iglesias pide disculpas por el asunto de la cal viva y a continuación tiende la mano al PSOE para un pacto postelectoral.

Pablo Iglesias indica explícitamente con quien quiere pactar tras las elecciones, y para allanar el camino pide disculpas por el calentón que tuvo en el parlamento. Pedro Sánchez no lo dice explícitamente, pero el sentido común nos dice que si pide disculpas a Rajoy es porque quiere allanar el camino para la gran coalición después de las elecciones, comprobado que el pacto con Ciudadanos no consiguió los apoyos suficientes.

Por tanto, cuando vayas a votar el 26 de junio ten en cuenta cuáles serán los pactos más probables y actúa en consecuencia sobre tus preferencias. Si te gusta el centro derecha vota al PSOE. Si te gusta el centro izquierda vota a PODEMOS.

Castigar la negligencia de gerentes bancarios y políticos con cárcel

Recientemente he visto en la televisión y he leído en los periódicos cómo la sección segunda de la audiencia de Valencia ha condenado a cárcel a tres sanitarias por dar una sobredosis mortal de quimioterapia. O sea, por una negligencia médica. Esto está tipificado como delito desde que se publicó en el BOE del 24 de noviembre de 1995. Se puede leer en el artículo 142, puntos 1 y 3 que será castigado con cárcel cuando la imprudencia médica dé como resultado la muerte. Y el artículo 149 indica que habrá cárcel cuando se produzcan lesiones graves.

Esto es así y lo marca la ley. De tal manera que cuando se demuestra que hay una imprudencia médica todos los ciudadanos saben que ese sanitario terminará en la cárcel. Y además se le castigará con inhabilitación para ejercer su profesión durante un cierto periodo de tiempo.

Estos hechos me han hecho recordar la época en que hice mi tesis en el servicio de genética del hospital Virgen del Camino. Como parte de mi formación colaboraba en el análisis citogenético de muestras. Siempre teníamos un cierto temor a lo que pudiera ocurrir por un error en nuestros análisis. Y hay que decir que analizar un cariotipo es una cosa compleja, para lo que necesitas una formación específica. Todavía recuerdo el dolor de ojos que tenía después de pasar muchas horas mirando a través del microscopio.

Así, pues, un sanitario siempre tiene un cierto temor a las consecuencias que se puedan derivar de un error en algunas de sus actuaciones. Y este pensamiento lo he enlazado con otras noticias que llenan nuestra actualidad. Como por ejemplo que los contribuyentes vamos a perder el 25% del dinero inyectado a los bancos. ¡Ya dan por perdidos 36.000 millones! Y al leer esto sólo puedo pensar una cosa. Que los gerentes de los bancos han tenido que cometer muchos errores para generar semejantes pérdidas. Y si un juez analizase esos errores seguro que encontraría negligencias en las prácticas bancarias. Porque me parece una negligencia autoevidente que el gerente de un banco conceda una hipoteca para comprar un piso por un valor superior al que ese piso tiene en el mercado. Si su defensa es que lo hacían porque se esperaba que el precio subiese, yo les digo que eso es pura especulación. Y dirigir un banco en el día a día mediante la especulación es una clara negligencia bancaria. Y la prueba de que la negligencia bancaria lleva al desastre lo tenemos en la crisis que están padeciendo Europa y Estados Unidos, y particularmente España.

Y después me he acordado del aeropuerto de Castellón. Lleva más de 2 años inaugurado, pero no se sabe cuándo comenzarán a aterrizar aviones. ¡Es un ejemplo devastador de negligencia política! Y hay muchas otras que nuestros políticos están haciendo a lo largo de España.

Aeropuerto castellón

¿Y cuales son las consecuencias de que un gerente de un banco o un político cometan una negligencia? NINGUNA. NO LES PASA NADA. Esto, por supuesto, hace que tomen muchas decisiones sin sopesar las consecuencias de sus actos, pues saben que si se equivocan nunca irán a la cárcel. Es más. Es probable que se vayan a casa con un bono inmerecido aunque hayan provocado unas pérdidas millonarias en el banco. Lo cual nos lleva a la conclusión de que estos gerentes toman sus decisiones pensando únicamente en los bonos. Ya que si su decisión tiene éxito se llevan un gran bono y si su decisión lleva al fracaso y hundimiento de su entidad, igualmente se llevan un gran bono. Para que empiece a regenerarse el equilibrio en las decisiones que toman tienen que saber que a partir de ahora el fracaso puede llevarles a la cárcel si han actuado con negligencia.

Se debe generar un gran cambio. Del mismo modo que en 1995 se calificó como delito con pena de cárcel la negligencia médica; ha llegado el momento de que se califique como delito con pena de cárcel la negligencia de los gerentes de banco y de los políticos. Estoy seguro de que si son conscientes de que sus decisiones pueden llevarles a la cárcel, elegirán la decisión que sea mejor para sus accionistas y para los ciudadanos. (Y no la mejor para ellos, que es lo que han hecho hasta ahora).

Como en la actualidad son los políticos los que elaboran las leyes, sé que será laborioso conseguir que pongan una ley que castigue con cárcel la negligencia política. Pero con la presión suficiente se puede conseguir. Ya ven, hasta parece que va a ser delito la financiación ilegal de los partidos.